Cuando escribí estos versos, desconocía el hecho de que un querido amigo era adoptado. Cuando leyó el poema se conmovió y me contó su historia. Él lo supo desde pequeño y lo vivió de la forma más natural. Incluso pensó que yo sabía sobre su adopción, o que su madre me lo había contado. Ni lo uno ni lo otro. ¿Casualidad? No creo en las casualidades. Espero que lo disfruten.
CARTA DE UN HIJO ADOPTIVO A SU PADRE
Padre:
¡Qué momento tan difícil
el de enfrentar la verdad
esa que tanto guardaste
que bien supiste ocultar!
Esa verdad que conozco
que llevo siempre contigo;
lo soy desde muy pequeño,
yo soy tu hijo adoptivo
¿Te sorprende que lo sepa
mi muy querido papá?
No sé por qué lo he callado
no te lo puedo explicar
Tal vez tuviera temor
de confirmar la verdad,
Pero, vos, ¿por qué callaste,
no vale más tu amistad?
¿No vale más tu cariño
que un documento arrugado?
¿O vos tenías temor
de sentirte rechazado?
¡Qué importa si por mis venas
no corre tu sangre, amigo
si mi vida ha navegado
por el mar de tu cariño!
Papá y mamá son ustedes
que me dieron un hogar
dos fantásticos hermanos
y me enseñaron a amar
Lea esta carta y medita
piensa papá, viejo amigo
que tan solo soy tu hijo,
olvida lo de adoptivo
Cuando volvamos a vernos
solo una cosa te pido
un abrazo silencioso
con tu hijo, el elegido.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Usa este espacio para comunicarte y hacer un camino de ida y vuelta. ¡ Dejá tu comentario!